¿Nunca has tenido sensaciones respiratorias raras, durante o después de la carrera?

¿Nunca has notado que tu cuerpo no rinde como sería de esperar y que se fatiga excesivamente desde el punto de vista de la respiración?

Muchos deportistas, especialmente los que practican deportes de resistencia, presentan durante los primeros minutos del esfuerzo y especialmente en los primeros momentos de finalizar el mismo, dificultad respiratoria con sensación de opresión torácica, falta de aire, acompañado en ocasiones de tos y/o ruidos respiratorios.

 

¿ES FRECUENTE ESTE PROBLEMA ENTRE LOS CORREDORES?

La mayoría de los estudios epidemiológicos demuestran que en los últimos 20-30 años, el problema del asma relacionado con el deporte ha ido aumentando notablemente.

Tenemos datos obtenidos entre los deportistas que participaron en los últimos JJOO, competiciones nacionales e internacionales de diferentes especialidades deportivas, que muestran un aumento de practicantes con este problema asmático, apareciendo en porcentajes que alcanzan hasta el 50% en algunas especialidades.

Entre los deportistas de resistencia,  especialmente los corredores de larga distancia, el problema es tan prevalente que algunos autores como Nystad,  solicitaron la consideración de enfermedad profesional entre los atletas de fondo.

 

¿POR QUE SE PRODUCE?

Aunque existen múltiples teorías sobre el mecanismo que lleva al deportista a desarrollar asma inducido por ejercicio, podemos tratar de simplificarlas para una fácil comprensión del mismo.

Todo deportista que afronta un ejercicio suficientemente exigente, necesita aumentar la tasa de respiración/ventilación para proporcionar el oxígeno necesario para el esfuerzo. Como consecuencia de esta mayor ventilación, el aire, especialmente si es frío, seco, contaminado o polinizado, se comporta como un agresor de las vías respiratorias, que si están especialmente susceptibles, pueden reaccionar, inflamándose, obstruyéndose y ocasionando dificultad en el movimiento del aire.

 

¿COMO SE MANIFIESTA?

Como consecuencia de los mecanismos descritos suelen aparecer los síntomas descritos: dificultad respiratoria, opresión torácica, tos, pitos, etc. que pueden presentarse en los primeros momentos de la carrera (hasta 8-10 minutos), pero fundamentalmente en los primeros instantes de la recuperación (hasta 15-30 minutos). Raramente aparece mas tarde.

Algunos corredores lo único que detectan es una reducción inexplicada de su rendimiento.

 

¿HAY ALGUNA SITUACIÓN QUE NOS PREDISPONGA A ESTE PROBLEMA?

Se ha visto que todas las personas que presentan asma en su vida cotidiana, tienen muchísimas posibilidades de desarrollar asma durante el esfuerzo y por tanto durante la carrera, cifrándose esta probabilidad en el 80-90%. Por tanto si padeces habitualmente asma, aunque sea intermitente, casi con seguridad vas a tener problemas respiratorios durante la carrera.

Igualmente se ha visto que cualquier sujeto que padezca alergia ambiental, tanto a pólenes, malezas, ácaros del polvo, hongos, epitelios de animales, etc. están mucho más predispuestos a desarrollar asma durante el ejercicio y por tanto durante la carrera. Piensa que si tienes alergia, tus posibilidades de ser asmático durante el deporte pueden alcanzar el 50%.

Recordemos que la nariz cumple una función de filtrado, calentamiento y humidificación del aire en el ser humano. Dicho esto podemos afirmar que cualquier proceso que actúe como “pinza nasal” nos obliga a utilizar antes y más frecuentemente la respiración bucal, eliminando la función de acondicionamiento del aire  y permitiendo que éste penetre a nuestras vías respiratorias como agresor, facilitando el mecanismo del asma. Por eso si tienes sinusitis, pólipos nasales, desviación de tabique, vegetaciones adenoides, etc. tendrán más posibilidades de desarrollar asma con tu deporte.

Como ya hemos dicho anteriormente si practicamos nuestro deporte en lugares contaminados, polinizados y si las condiciones atmosféricas son frías y con escasa humedad en el ambiente, también estamos aumentando nuestras posibilidades de presentar asma con el deporte.

 

¿POR QUE LA CARRERA DE FONDO ES UN DEPORT DE RIESGO?

Todo deportista y corredor debería saber que el ejercicio suave o moderado estimula el sistema inmunitario del organismo “las defensas”, pero un ejercicio muy intenso o prolongado puede deprimirlas, aunque sea de forma transitoria.

Los corredores de fondo que entrenan “duro” , como consecuencia de esas depresiones inmunitarias, tienen mayor riesgo para desarrollar catarros, infecciones respiratorias, que finalmente generan algo de inflamación crónica y mayor susceptibilidad de las vías respiratorias, que se vuelven hiperreactivas ante estímulos normales.

Por otro lado los sistemas de entrenamiento actuales de los corredores de fondo generan una gran exigencia respiratoria, movilizando grandes volúmenes de aíre, que puede tornarse agresivo especialmente cuando el ambiente esta contaminado, polinizado y si se tercia, frío y seco.

Por estas razones podemos afirmar que la carrera de fondo puede considerarse un deporte de riesgo para el asma inducido por ejercicio.

 

¿COMO PUEDO SABER SI TENGO ASMA DURANTE LA CARRERA?

Existen muchos corredores que tienen este problema pero lo desconocen.

Es muy común que los deportistas más esforzados, tanto aficionados como de la élite, consideren habitual y achacable al entrenamiento, cualquier situación de dificultad respiratoria. Por ello no consultan ante la aparición de estos síntomas.

También es común que el problema del asma no se presente de forma permanente, sino tan sólo en determinadas circunstancias: de ambiente, de climatología, de esfuerzo, etc. por lo que pasa más desapercibido.

Además hasta hace poco tiempo y quizás actualmente, los profesionales que deben buscar y diagnosticar este problema, no están lo suficientemente sensibilizados ni formados como para perseguirlo en la medida que precisaría.

Por todo ello te aconsejamos que ante cualquier síntoma respiratorio o disminución de rendimiento no explicada, especialmente si eres corredor de fondo o practicas algún deporte de resistencia, y si presentas alguno de los factores predisponentes que mencionamos, acudas a un centro especializado en “Asma de Esfuerzo”.

 

¿QUE PRUEBAS TENDRÍA QUE HACERME PARA CONOCER SI TENGO ASMA INDUCIDA POR EJERCICIO?

En nuestra Clínica Universitaria de Medicina Deportiva de la Universidad Complutense de Madrid, tenemos una Unidad de Respiratorio y Ejercicio que está especializada en este problema y estudia al deportista para detectar, diagnosticar y tratar el asma de esfuerzo.

Como en cualquier otro Centro, lo fundamental es establecer inicialmente una sospecha clínica, basándonos en los síntomas que presenta el corredor y en la presencia o no de factores de riesgo.

A continuación, el primer día, realizamos una determinación de óxido nítrico en aire espirado, que nos permite conocer el estado de inflamación de las vías respiratorias del sujeto. Dicho de otro modo, su susceptibilidad para responder ante estímulos como el ejercicio.

El mismo día realizamos una espirometría basal, para conocer capacidades, volúmenes y flujos respiratorios en reposo. A continuación y tras haber administrado en cámara un broncodilatador, realizamos una espirometría post-broncodilatador, que nos permite establecer el grado de reversibilidad de esas vías respiratorias. Con esto podemos diagnosticar la presencia de asma genérica.

En una segunda visita, realizamos un test de provocación de vías respiratorias, normalmente en los corredores utilizamos el ejercicio en cinta rodante, evaluando los cambios que se producen en los principales parámetros de la espirometría. Con esto podemos diagnosticar el asma inducido por ejercicio.

En ocasiones, sin no queda claro el diagnóstico y persiste la sospecha, utilizamos pruebas de provocación farmacológica que nos permite establecer el diagnóstico de hiperreactividad, asma y sugerir el asma inducido por ejercicio.

 

¿TIENE SOLUCIÓN ESTE PROBLEMA?

Se suele decir que un deportista con asma no diagnosticado o mal tratado está abocado al sufrimiento y a la derrota.

Sin embargo, un corredor con asma diagnosticado y tratado, puede entrenar y competir sin sufrimiento y aspirar a las más altas cotas del rendimiento y éxito deportivo. No en vano, en los JJOO de Atlanta, hubo más galardonados con el oro olímpico que tenían diagnosticada asma inducida por ejercicio que atletas no asmáticos.

 

¿CUALES SON LAS SOLUCIONES QUE PROPONEMOS?

A todos nuestros pacientes y/o deportistas diagnosticados de asma inducido por ejercicio, les proporcionamos una doble terapia.

Una más preventiva, no farmacológica, que consiste: primero, en detectar y controlar todos los factores de riesgo; segundo, orientar sobre la elección de las mejores condiciones ambientales; tercero planificar un buen calentamiento y modelo de entrenamiento, pues ambos son capaces de reducir la posibilidad de broncoespasmo durante o después de la carrera.

La segunda más farmacológica, estaría dirigida a evitar y/o tratar la inflamación y/o broncoespasmo que puede presentar el deportista afectado por este problema.

Todo ello está perfectamente protocolizado y apoyado con el seguimiento y monitorización de la enfermedad, media importante para evaluar la respuesta y ajustar el tratamiento pactado.

 

¿PUEDO UTILIZAR LOS FÁRMACOS ANTIASMÁTICOS SIN TEMOR AL CONTROL ANTIDOPAJE?

Durante muchos años ha existido una polémica con respecto a la mayoría de los fármacos utilizados en el control de los deportistas con asma de esfuerzo.

Actualmente existe una normativa muy clara que regula su utilización mediante los procedimientos de Autorización para el Uso Terapéutico.

Cualquier sujeto, que demuestre mediante pruebas objetivas que padece este problema, solicita una autorización a los organismos competentes (federación, consejo superior, comité olímpico) y si es correcto el diagnóstico se le autoriza para utilizar los fármacos más habituales, especialmente corticoides y β-agonistas adrenérgicos por vía inhalada.

Francisco Javier López-Silvarrey Varela

Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid